Estaba yo emocionado por ir al aeropuerto todo iba de maravilla salia yo de mi casa para dirigirme a la hermosa estación de trenes de la ciudad, todo estaba como de costumbre, yo estaba con mi maleta para el viaje, las personas con las que me topaba en la callas me saludaban y alababan como siempre, los perros con los que me encontraba, paraban de hacer sus necesidades hasta que yo pasara y no me sintiera ofendido, un día como cualquiera, tome el taxi hasta la estación, el conductor me abrió la puerta como si fuera una limusina, tenia que hacerlo por supuesto tratándose de mi, no podía hacerlo de otra manera. Una vez en la estación espere el tren que me llevaría hasta el aeropuerto, veía a mi alrededor toda esa gente mortal que esperaba el tren junto conmigo, llegó el tren que al llegar abrió sus puertas yo me senté y coloqué mi maleta a mi costado, obviamente el tren estaba lleno y me cedieron el asiento solo porque se trataba de mi, las ancianas y las mujeres embarazadas también i...